La carga física, las características ambientales, los aspectos psicosociales y los problemas ergonómicos son temas a contemplar para disminuir los riesgos laborales entre los los que se desempeñan en las oficinas. Para eso, es importante la realización de un curso de riesgos laborales.
Entre los riesgos vinculados con la carga física, es posible distinguir entre la aparición de posibles inconvenientes muscoesqueléticos y la aparición de malestares generados por los elementos que configuran el ámbito de trabajo.
Un entorno de trabajo con un espacio insuficiente favorece las posturas estáticas o forzadas. En los trabajos estáticos se debe facilitar el movimiento con holgura del empleado, facilitando su movilidad. Mientras que la silla de trabajo debe ser correctamente regulable y adaptable a cada trabajador.
Respecto a los riesgos relacionados con las condiciones ambientales, los aspectos a contemplar son: iluminación, climatización y ruido.
La escasa iluminación causa grandes esfuerzos visuales. Para ello, se debe disponer con una correcta disposición homogénea de luz difusa, reforzando con focos de iluminación las partes más tenues.
Mientras que la regulación de los niveles calor/frío de los sistemas de climatización de las oficinas suele ser causa de discordias entre los empleados. Los más perjudicados, suelen ser los que se ubican cerca de los difusores. Resulta muy importante el mantenimiento permanente y la higiene de las instalaciones, en pos de evitar la aparición de suciedad y gérmenes.
Por su lado, impresoras, teléfonos, fotocopiadoras, ventiladores, entre otras cosas, suelen ser originar ruido en el entorno de la oficina. Generalmente, estos niveles no suelen llegar a ocasionar problemas de salud, aunque para favorecer una mayor concentración personal siempre suele ser una buena idea la instalación de materiales absorbentes del ruido o de mamparas de separación entre puestos de trabajos en lugares amplios.
No comments:
Post a Comment