Empleo estable, bien pago, 35 horas semanales, jornada continua, pagas extraordinarias, posibilidades de crecimiento, son sólo algunas ventajas de las tan deseadas plazas de funcionario, como la de auxiliar institut catala salud, que cada año se disputan cientos de miles de aspirantes. Para acceder a una de ellas hay que sobrepasar un duro obstáculo: las oposiciones, que habrán de prepararse como mínimo durante un año, admitiendo la probabilidad de no conseguir plaza.
Opositar se ha transformado en una exigente labor que supone mucho sacrificio y constancia. En función de la plaza que se elija, el opositor se ve obligado a estudiar hasta sabiendo que, probablemente, suspenderá el primer examen y que el esfuerzo le insumirá alrededor de un año de su vida. Durante ese lapso vivirá pendiente de la lista de admitidos y excluidos, del día de la convocatoria y de los resultados de los exámenes.
En relación al perfil de los candidatos, los aspirantes a los empleos de funcionario cuentan con titulación media/alta, tienen una edad media que ronda entre los 18 y los 35 años y son en su mayoría mujeres.
Se puede afirmar que, generalmente, las plazas de Auxiliar Administrativo son, por cierto, las más concurridas, ya que la formación académica solicitada para acceder a ellas es de menor exigencia.
El número uno de la convocatoria, el que mayor puntaje haya obtenido en la oposición, podrá escoger entre todos los destinos, pero al último le corresponderá el último puesto en el destino que haya quedado vacante. Los opositores que aprueben los respectivos exámenes pero no hayan conseguido plaza debido a la puntuación, engrosarán la bolsa de trabajo y serán ellos los primeros en ser convocados para cubrir vacantes temporarias, bajas y cualquier otra clase de necesidad que aparezca en el cuerpo al que han elegido.